La nueva estrategia del jubilado español: el ladrillo como complemento a la pensión.

Vista aérea diurna de una ciudad con calles arboladas, edificios residenciales de varias alturas y tejados tradicionales, con coches circulando y estacionados. Se aprecian amplias avenidas y zonas verdes en primer plano, con un cielo azul claro y algunas nubes, y montañas difusas en el horizonte.

Estrategia: Nuda Propiedad, Jubilados y Pensión como Vía de Liquidez

El panorama demográfico español está experimentando una transformación acelerada que tiene profundas implicaciones económicas. Un informe reciente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) proyecta que, en tan solo quince años, aproximadamente uno de cada tres españoles superará los 65 años, representando cerca del 30% de la población total. Este marcado envejecimiento, sumado a las persistentes incertidumbres que rodean la sostenibilidad del sistema público de pensiones, está impulsando a la población de mayor edad a buscar activas alternativas para asegurar su estabilidad financiera durante la jubilación. En este contexto, el patrimonio inmobiliario se ha consolidado como la principal vía para fortalecer la economía de los jubilados con la nuda propiedad, tal como lo confirman expertos del portal de inversión inmobiliaria Jubenial.

La necesidad de esta búsqueda de liquidez se fundamenta en un dato crucial proporcionado por el Banco de España: el nivel medio de ahorro líquido de las personas mayores apenas alcanza los 50.000 euros. Ante la limitación de este capital, los jubilados están recurriendo cada vez más a una serie de fórmulas inmobiliarias especializadas que les permiten transformar su activo más valioso (la vivienda) en dinero contante sin necesidad de abandonar su hogar. Las opciones más populares y de creciente demanda incluyen la nuda propiedad, la renta vitalicia, la renta temporal y la venta con alquiler vitalicio. Estas opciones ayudan a mejorar la pensión pública.

Nuda propiedad: el instrumento clave para obtener ingresos y mantener el usufructo

Entre estas modalidades, la nuda propiedad destaca por su particular atractivo y por la rentabilidad que ofrece al inversor. Consiste en la venta de la vivienda a un tercero, donde el vendedor (usufructuario) mantiene el derecho de uso y disfrute de la propiedad hasta su fallecimiento (usufructo vitalicio). Solo al término de este periodo el comprador adquiere la plena propiedad y puede habitar o alquilar el inmueble. Esta fórmula de nuda propiedad es altamente valorada ya que permite al vendedor recibir un capital significativo o una renta periódica, la cual utiliza para complementar la pensión media de jubilación, que en España se sitúa en el entorno de los 1.500 euros mensuales, la más numerosa.

La rentabilidad media de una inversión en nuda propiedad se estima que oscila entre el 5% y el 7%, una cifra que varía considerablemente en función de la edad del usufructuario y la ubicación geográfica del inmueble. El gran valor de estas operaciones reside, precisamente, en que permiten a los propietarios transformar un activo inmovilizado en bienestar inmediato, proporcionando una fuente de ingresos adicional muy necesaria. Este complemento es vital, especialmente al considerar que la longevidad creciente añade presiones sobre el sistema de pensión.

Según datos recopilados por Jubenial, el interés por estas soluciones de monetización de activos se ha disparado, llegando a multiplicarse hasta un 57% en grandes mercados. En definitiva, el mercado inmobiliario, a través de estas fórmulas avanzadas, se está configurando como el salvavidas económico para la generación de jubilados que busca aumentar su liquidez y garantizar una pensión más holgada frente a las presiones del sistema.

Fuente: elEconomista.es